¿Cuándo empieza a hablar un bebé?

 

 

Conoce sobre el desarrollo del lenguaje.

Aprender puntos importantes del desarrollo típico del lenguaje y consejos para estimularlo.

 

El lenguaje es un sistema de comunicación exclusiva de los seres humanos compuesto por reglas sociales que incluyen:

•    Darle significado a las palabras.
•    Crear y combinar las palabras.
•    Hacer uso de las palabras correctas según el contexto en el que usen.
•    Estructurar las palabras para la creación de oraciones.

Los niños comienzan a hacer uso del lenguaje desde una edad muy temprana y el desarrollo del lenguaje nos permite conocer las fases por las que deberán pasar, así como saber en qué punto de su desarrollo se encuentran.

 

 

Desarrollo del lenguaje

•    Alrededor de los 4 a 6 meses de edad es esperado que los pequeños comiencen con el balbuceo. En esta etapa responden a los sonidos del medio e incluso se mantienen alerta para identificar el lugar de donde provienen.
•    De los 7 a los 12 meses de edad los niños ya realizan sílabas. Comienzan a unir vocales y consonantes de modo que logran decir palabras tales como “mamá” o “papá”.
•    A partir del año se puede observar un incremento en el vocabulario del niño. Alrededor de 20 palabras son las que deberá de usar en su discurso con mamá, papá y quienes lo rodean.
•    A los 18 meses nuestro pequeño seguirá instrucciones sencillas como: “dame el vaso”, “cierra la puerta” y su vocabulario habrá aumentado a 60 palabras aproximadamente.
•    A los dos años esperamos que comience a imitar sonidos de los animales, nombrarlos e identificarlos. Así mismo, se espera que inicie a crear oraciones como: “mamá quiero leche”
•    A la edad de 3 años los niños logran realizar instrucciones más complejas tales como: “ve al cuarto y tráeme tu pantalón azul”. En este momento su vocabulario será de más de 200 palabras, también responderá a preguntas sencillas y en sus oraciones logrará hacer uso de pronombres, artículos, plurales y singulares.
•    De los 4 a los 5 años es esperado que su discurso sea estructurado, así mismo, que logre hacer uso de todos los sonidos de las palabras. Comprenderá conversaciones e incluso se adentrará a ellas. Su vocabulario será tan extenso como el de un adulto y continuará incrementando.

 

¿Cómo puedo estimular el lenguaje de mi hijo? 

Lo más importante es conocer la etapa en la que se encuentra el pequeño y recordar que el proceso de adquisición del lenguaje varía de niño a niño. En casa podemos encontrar el momento perfecto para estimular el lenguaje.

•    Cantar es una opción que favorece el proceso de adquisición del lenguaje, sobretodo aquellas canciones que involucren movimientos corporales.
•    Jugando representando cosas cotidianas de la vida. Esto permitirá que identifique el juego de roles, siga instrucciones y amplié su vocabulario.
•    Jugando imitando sonidos tales como los de los animales.
•    Cuando nos pida cosas señalándolas o llevándonos a ellas, lo apoyaremos diciéndole el nombre del objeto y esperando que haga un esfuerzo por repetirlo.
•    Repitiéndole de manera lenta las palabras que le sean difíciles de decir.

 

Qué debemos evitar: 

•    Compararlo con hermanos, familiares o primos.
•    Obligarlo a hablar con comentarios desalentadores.
•    Regañarlo porque tarde en hablar.
•    Evidenciarlo.
•    Decirle que “no se dice así”.
•    Darle lo que pide sin que haga el esfuerzo por hablar.
•    Atenderle cuando señale las cosas.

 

¿Cuándo debo de acudir con el especialista de lenguaje? 

Los terapeutas de lenguaje son quienes nos apoyarán a resolver la problemática que nuestro pequeño esté presentado, así sea un retraso o un desfase en la adquisición del lenguaje. El momento en el que debemos acudir con un terapeuta de lenguaje es cuando:

•    El vocabulario que posee sea menor en relación a otros niños de su edad.
•    Su lenguaje sea ininteligible, es decir, que no se logre entender.
•    No comprenda instrucciones de sencillas a complejas.
•    No logre unir palabras para crear oraciones.
•    No intente imitar las palabras que se le enseñan.
•    No sepa representar el juego de roles.
•    Sea objeto de burlas por no poder hablar bien.

 

 Fuentes:
• Baby & Me  de Nestle